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jueves, 20 de febrero de 2014

¿Cómo resolver tus problemas?


Llevo algún tiempo observando una sonrisa en mis interlocutores cuando pronuncio una frase, que he tomado conciencia que empleo con frecuencia. La frase que suscita estas sonrisas es "Es perfecto". Realmente me encuentro antes muchas situaciones, que para otros son complicadas, un problema, un obstáculo, y me sorprendo diciendo que es perfecto, y lo es, porque si aparece un obstáculo es porque necesito aprender algo de esa situación, que me ayudará a continuar evolucionando en mi vida. 
En determinadas ocasiones, me enfrento a algún contratiempo o situación difícil de solucionar, y mi primera pregunta es ¿Para qué está sucediendo esto? ¿Cuál es la enseñanza que puedo sacar de aquí? Hace algún tiempo, ante estas mismas situaciones, mi pregunta era más del tipo ¿por qué me está pasando esto (a mi)? Cuando pregunto para qué, obtengo el fin último, la enseñanza, el crecimiento, y de esa manera puedo afrontarlo desde la superación, sabiendo que como soy parte del problema, soy parte de la solución. El planteamiento de por qué nos lleva a colocarnos en el papel de Víctima , del que hablamos hace algunas semanas. Si soy una víctima, no puedo hacer nada para resolverlo, porque el problema no está en mi, ni conmigo, es externo. La única manera de poder resolver el problema es siendo parte de la solución. 
Como dice Fredy Kofman en su maravilloso vídeo "Vida, Libertad y Conciencia", es habitual este tipo de comportamiento en los niños. Las cosas se caen solas, los juguetes se rompen solos, las chaquetas se pierden solas, etc. es en este caso en el que no somos parte del problema (ha sucedido solo) y por tanto, tampoco somos parte de la solución. Si el vaso de agua se cayó solo, no hay nada que yo hubiese podido hacer para evitar que se cayese. Si el vaso lo he tirado yo (de manera accidental) al darle un golpe con mi codo, puedo estar más atenta la próxima vez, y evitar así que se caiga.



Hoy os invito (aunque suene un poco extraño) a que os convirtáis en parte de vuestros problemas, así es probable que podáis ser parte de la solución. Al hilo de la publicación de la semana pasada, si estoy buscando trabajo desde el planteamiento de que debido a la crisis, el mercado laboral está muy mal, no soy parte del problema, porque los problemas son la crisis y cómo está el mercado laboral. Si estoy buscando trabajo, desde el prisma de que es posible generar ingresos de diferentes maneras, que se producen contrataciones laborales a diario, y de que yo puedo hacer algo más o diferente para conseguirlo, abro el abanico de posibilidades, cambio la perspectiva, y así es más sencillo que tenga un trabajo que produzca unos rendimientos, ya sea mediante autoempleo, con contrato laboral, colaboración o cualquier sistema que se nos ocurra, pero en este caso, el problema ya no está fuera, sino que yo puedo hacer cosas diferentes a las que estoy haciendo para cambiar la situación. 
Este planteamiento está muy relacionado con la Responsabilidad, de la que también hemos hablado en otras ocasiones, si tomo las riendas de mi vida, no necesitaré echar la culpa a nada ni a nadie, porque de mí depende cambiar mi vida. 

¡Seamos parte de nuestros problemas, y así seremos parte de la solución!

Te recuerdo que puedes contactar conmigo a través del correo tamaralosavan@gmail.com o dejando comentarios en la publicación, que contesto a diario. 
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Te deseo un día maravilloso,
Un abrazo,
Tamara 

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Qué es coaching?


Son muchos los que últimamente me preguntáis qué es eso del coaching, y me he dado cuenta de que hay algunos errores en cuanto al concepto. En el paragüas de coaching caben muchas cosas, sin embargo voy a intentar dar una definición y explicar qué es para mí esta manera de vivir. 
Inicialmente paso a dar las definiciones de las principales asociaciones nacionales e internacionales de coaching.

Según ICF (International Coach Federation), "El coaching profesional consiste en una relación profesional continuada que ayuda a obtener resultado extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante el proceso de coaching el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida."

Según ASESCO (Asociación Española de Coaching), "El coaching profesional es un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial mediante un gran conjunto de herramientas que ayudan a cubrir el vacío existente entre donde una persona está ahora y donde se desea estar. 

Jonh Withmore, uno de los pioneros en esta metodología, define el coaching de la siguiente manera: "Consiste en ayudar a alguien a pensar por sí mismo, a encontrar sus respuestas, a descubrir dentro de sí su potencial, su camino al éxito... sea en los negocios, en las relaciones personales, en el arte, en el deporte, en el trabajo..."

Una vez que hemos aterrizado en el concepto, definiré lo que es para mí, y lo hago porque todas estas definiciones son perfectas, pero como coach, cada uno tenemos nuestro estilo personal. Como primera distinción lo haremos entre coaching personal y ejecutivo, el personal es aquel proceso que se realiza con una persona de manera privada, es decir, alguien quiere alcanzar una determinada meta y te contrata para realizar el proceso. En el ejecutivo, también se trabaja con personas, pero es la empresa la que te contrata para realizar un proceso con su personal, en muchos casos, los procesos de coaching se realizan a los ejecutivos. También existen categorías tales como el coaching deportivo, utilizado por deportistas, coaching de equipos, pueden ser deportivos, empresariales, o cualquier grupo de personas constituido como equipo que buscan trabajar por un objetivo común. Otra de las categorías sería el coaching educativo, que trabaja en el ámbito escolar, etc. 

Para mí el coaching es un estilo de vida, consistente en responsabilizarnos de nuestra vida, de nuestras decisiones y del rumbo que elegimos en cada momento. En el proceso de coaching, que en mi caso, tiene una duración de entre ocho y doce sesiones, con una periodicidad semanal, quincenal y con una duración de alrededor de 90 minutos, mi labor es la de acompañar a mi cliente a que tome conciencia, a que descubra qué cosas está haciendo y cuáles está dejando de hacer, de manera consciente o inconsciente que le acercan o alejan de sus objetivos, también es acompañarle en el proceso de descubrimiento de sus opciones, sus intereses, sus talentos y mediante preguntas descubrir qué es lo que quiere, y de qué manera quiere emprender acciones para conseguirlo. 
En un proceso de coaching, es de vital importancia que el cliente esté comprometido, que se responsabilice de su vida.

Resumiendo, el coach va realizando preguntas que ayudan al cliente a tomar conciencia de cuál es su estado actual, y cuál es su estado deseado, para ello el coachee descubre que potencialidades que ya tiene puede utilizar a su favor, y cuáles podría mejorar para conseguirlo. En este proceso, el cliente va consiguiendo metas intermedias gracias a su plan de acción. Yo como coach, no le digo al cliente lo que tiene que hacer, lo descubre y decide actuar en consecuencia. 

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¡Estoy encantada de recibir y contestar vuestros comentarios y preguntas!
¡Os deseo un día maravilloso!
¡Un abrazo!
Tamara




jueves, 30 de enero de 2014

Consciente VS Inconsciente




Llevo prácticamente toda mi vida tomando mis decisiones de manera mental, buscando pros y contras, analizando y decidiendo a mi entender, de manera consciente. Mientras he tomado las decisiones y he elegido mis caminos de esa manera, ni siquiera me planteaba que hubiese otra opción, no solía pensar en el inconsciente, y cuando lo hacía solía pensar en algo tenebroso, que en ocasiones nos juega malas pasadas. Sin embargo, gracias a lo que he ido aprendiendo últimamente, se que el inconsciente es mucho más que tinieblas.
No he encontrado un consenso numérico, pero las cifras hablan por si solas, el inconsciente procesa unos once millones bits de información frente al consciente, que no llega a los 50 bits por segundo. Con esas cifras, parece interesante asumir que una parte importante de nosotros no es consciente, sino que viene determinado por ese inconsciente. 

El inconsciente se encarga de procesar la información que recibimos, gracias a toda la información que capta, tenemos una visión de la realidad, porque si tuviésemos que percibir la realidad desde la parte consciente, a la velocidad que hemos visto que recibe la información, tardaríamos una eternidad...

¿De qué manera tomamos nuestras decisiones?
Aun cuando la decisión es consciente, por ejemplo, iré al gimnasio tres días a la semana, el consciente nos lleva a la recepción del gimnasio a pedir información y pagar la matrícula, pero el que ha decidido de antemano para qué es bueno para nosotros ir gimnasio, qué nos aportará, y si realmente vamos a hacerlo o no, es el inconsciente. Me gusta decir que es un poco juguetón, porque le gusta tomar las decisiones y que parezca que estamos siendo nosotros desde la consciencia. 
Parece obvio que aunque hable de estas dos partes de manera separada, no lo están, forman parte de nosotros de manera intrínseca. 
La buena noticia, es que estos programas que llevamos instalados en el inconsciente, se pueden modificar a nuestro antojo para que funcionen a nuestro favor. 

Como es costumbre, estoy a vuestra disposición para aclarar esta u otras cuestiones.

Os deseo un día maravilloso.
Un fuerte abrazo,
Tamara

jueves, 23 de enero de 2014

El Para Qué de nuestros objetivos


En numerosas ocasiones, consideramos que seremos más felices cuando tengamos pareja, cuando tengamos hijos, cuando consigamos un ascenso en nuestro trabajo, cuando estemos de vacaciones, cuando, cuando, cuando...
También nos ocurre que cuando conseguimos aquello que teóricamente nos va a hacer felices, no lo somos, o al menos no del todo. Considero fundamental que nos hagamos la pregunta ¿Para qué? antes de comenzar a trabajar con el objetivo. Por ejemplo, si hemos decidido que seremos felices cuando tengamos un hijo, la pregunta es ¿para qué quiero tener un hijo? la respuesta a esta cuestión es absolutamente personal, y cada uno querrá tener un hijo para obtener unos beneficios. Una posible respuesta podría ser: para obtener el fruto del amor entre mi pareja y yo, para sentirme útil en el papel de cuidadora, educadora, para dejar un legado, para sentirme realizada como mujer, para sentir el embarazo, el parto, la lactancia, etc. 
En cada respuesta, yo seguiría preguntando ¿para qué? De manera que sería algo así:
(P) ¿Para qué quieres obtener el fruto del amor entre tu pareja y tu? 
(R) Para engendrar una maravillosa persona desde el amor. 
(P)¿Para qué quieres engendrar una maravillosa persona desde el amor? 
(R) Para que mi hijo se sienta absolutamente deseado y querido.
(P) ¿Para qué quieres que tu hijo se sienta absolutamente deseado y querido?
(R) Para que se se sienta maravilloso, único y perfecto.
(P) ¿Para qué quieres que tu hijo se sienta maravilloso, único y perfecto?
(R) Para que sea feliz.
Preguntaría en el resto de opciones, porque gracias a estas preguntas, descubrimos la verdadera intención de nuestras acciones, del razonamiento que damos en primera instancia, en muchas ocasiones, aparecen necesidades diferentes, que pretendemos cubrir.
Es importante, no sólo conocer cuáles son las motivaciones que nos llevan a querer alcanzar determinados objetivos, sino también plantear si podemos cubrir esas necesidades desde otras acciones u objetivos, de manera que si por el motivo que sea, no podemos alcanzar ese objetivo, podamos conseguir cubrir esa necesidad desde otro lugar. Por ejemplo, alguien que quiere ascender en su puesto de trabajo, y las motivaciones que le llevan a eso, son las de reconocimiento, mejora salarial, etc. a lo mejor llega a la conclusión de que el ascenso no depende sólo de él, pero que quiere escribir un libro, que le aportará ese reconocimiento social que quiere y además le aportará unos ingresos. 
La buena noticia, es que podemos cubrir nuestras necesidades desde diferentes objetivos, no por no conseguir un objetivo, significa que tengamos que renunciar a obtener el beneficio que deseamos. 

Os invito a preguntaros el para qué de vuestros deseos...

Como siempre, estoy a vuestra disposición por si necesitáis aclarar algún concepto.

Os deseo el día más maravilloso posible.
Un abrazo,
Tamara 

jueves, 19 de diciembre de 2013

La Responsabilidad



¿Qué es la Responsabilidad?

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Responsabilidad es:
1. f. Cualidad de responsable
2. f. Deuda, obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otra persona, a consecuencia de un delito, de una culpa o de otra causa legar.
3. f. Cargo u obligación moral que resulta para que alguien del posible yerro en cosa o asunto determinado.
4. Der. Capacidad existente en todo sujeto activo de reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.


La responsabilidad es todo esto que dice el diccionario, pero es mucho más. Podemos identificar responsabilidad como la habilidad para responder. Continuamente recibimos estímulos del exterior, ahora depende de nosotros qué es lo que hacemos con esos estímulos. El día que yo aprendí esto, mi vida cambió de manera radical. ¡Ahora mi vida depende de mí! Ya no tengo que esperar a que otros hagan aquello que yo suponía debían hacer.
Cuando señalamos y culpabilizamos a otros sobre todo aquello que deberían hacer para hacernos más felices, estamos dejando de ver qué es eso que nosotros podríamos hacer para lograrlo. Hay un ejercicio que es bastante revelador, cuando señalamos a otro por aquello que nos molesta, lo hacemos con el dedo índice (el de señalar), en ese gesto, hay un dedo que señala a otro, pero si nos fijamos bien, hay tres que nos señalan a nosotros, el corazón, el anular y el meñique. Para mí, el significado de esos tres es ¿qué estoy dejando de hacer, qué podría hacer de otra manera? Si dejo mi felicidad en manos de otros y pienso, seré feliz cuando mi jefe me trate mejor, me valore más, cuando se acabe la crisis, cuando encuentre trabajo, cuando mi pareja me haga feliz, cuando mis hijos recojan y un largo etcétera de situaciones en las que podemos pensar que nuestra vida, depende de los demás. En esas situaciones, es seguro de que hay una parte que depende de mí, qué es lo que estoy dejando de hacer, o qué podría hacer de otro modo. Somos muchos los que hemos vivido durante años dejando nuestra felicidad en manos del resto, y en mi caso, desde que el mando de mi vida lo tengo yo ¡todo ha cambiado!
He escuchado decir que somos dioses, entendido como que somos nosotros quienes creamos nuestra realidad.
Conozco bastantes casos en los que la persona vive instalada en el victimismo, con frases como, no podré encontrar trabajo, la cosa está muy mal, esto es lo que me ha tocado, no depende de mí, yo no tengo suerte... En todos los casos, depende de nuestra actitud, si estoy en paro, y no encuentro trabajo, es seguro que puedo hacer algo más para encontrarlo, quizá tenga que ampliar mis fronteras, valorar las condiciones económicas, emprender... pero sólo depende de cada uno de nosotros si nos levantamos pensando que no podemos hacer nada o que el mundo está a nuestro servicio, para ayudarnos a conseguir aquello que tanto queremos. Con esto quiero decir que una gran responsabilidad, supone un gran poder.

¡Toma las riendas de tu vida! ¡Sólo depende de ti!