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jueves, 13 de marzo de 2014

¿Cómo actuar ante los estímulos externos?


Me encuentro en un momento de producción creativa, estoy preparando varias cositas, que en breve os pondré explicar, y hoy lo que quiero contaos es una reflexión inducida por mi amiga la bloguera Marisa Campillo, en su blog, la entrada se llama Qué es la infoxicación y cómo evitarla. Al leerlo, me di cuenta de que estoy sometida continuamente a inputs del exterior con exceso de información. 
Como explicaba en el post Claves para ser felices, esta vez necesitaba hacer lo mismo que hago antes de cruzar la calle. Parar, observar y actuar. Algunos ya sabéis que este fin de semana he decidido hacer una desintoxicación mediática, apagué el móvil el viernes por la noche y no lo encendí hasta el lunes por la mañana, no encendí el ordenador ni ningún artilugio informante durante todo el fin de semana. 
Me he sentido genial, no he tenido necesidad de conectarme, y cuando en algún momento me acordaba del teléfono, del correo, de facebook, etc. pensaba, ¡no hay nada que no pueda esperar al lunes! Efectivamente, el lunes lo encendí y no había habido ninguna catástrofe, algún que otro whatassp, el correo por gestionar, y poco más. 
Lo que he descubierto, es que para poder crear, a veces necesitas ojear cosas relacionadas con lo que quieres hacer, porque como decía Edward de Bono, se genera pensamiento lateral, te aportan inspiración, etc. Sin embargo, en este momento, que sé muy bien qué es lo que quiero generar, los estímulos externos, llegan a molestarme porque me distraen de ese lugar en el que estoy fluyendo, estoy creando de una manera natural... 
Teniendo esto en cuenta, estoy realizando determinadas modificaciones en mis comportamientos habituales, tales como que pongo el teléfono en silencio y en ocasiones ni lo saco del bolso, para poder dedicar el tiempo que quiero a esa tarea de creación. Por tanto, ahora le dedico momentos muy concretos del día a revisar el correo, mirar las redes sociales, etc. 
Según mi filosofía de vida actual, como yo soy la responsable de la misma, también me responsabilizo de qué impacto generan los estímulos en mi. Ya hace varios meses que no veo la televisión, y verla encendida me produce una ligera sensación de malestar, porque aunque yo antes la veía un rato por la noche, me parece un elemento que ayuda a doblegar voluntades, todo el tiempo que estás enchufado delante de ella, no estás pensando en tu vida ni que quieres hacer con ella, por tanto estás dentro del mundo que otros han preparado para el gran público.
Por tanto, yo voy a decidir cuáles son los estímulos mediáticos que dejo penetrar en mi vida y en qué momentos del día. Me consta que algunos de mis amigos, han visto la iniciativa de apagón al móvil durante 48 horas como algo apetecible. Os animo a todos a que decidáis que información llega a vosotros y cuál no traspasa vuestra piel.

Os deseo un día maravilloso.
Si os ha gustado la publicación, me encantaría que la compartieseis con aquellos a los que pueda interesarle.

Si queréis hacer comentarios, los contesto a diario.

¡Mil gracias por estar ahí! ¡Sois uno de mis motores!

jueves, 2 de enero de 2014

Viviendo el presente



Llevo una temporada interesándome en cómo vivir de una mejor manera, siendo más auténtica, leyendo mucho sobre el tema, viendo charlas TED, vídeos en la red, etc. y son muchas las tendencias que me llevan a sentir que la mejor manera de vivir es, en el presente. En ocasiones no disfrutamos del presente porque  estamos pensando en algo que ocurrió en el pasado, algo que nos molestó, nos bloquea, nos hace daño. En otras ocasiones posponemos nuestro bienestar a conseguir algo en el futuro, frases como "estaré bien cuando termine la carrera, cuando me case, cuando tenga hijos, cuando cambie de trabajo" y un largo etcétera de frases que posponen nuestro bienestar a hechos concretos. Al vivir de esta manera, sólo estamos disfrutando del resultado, sin embargo ¿qué pasaría si también disfrutamos del camino? De cada día, de cada logro...
¿Qué pasaría si sólo giramos la cabeza al pasado para ir en busca de herramientas? De esa manera no nos anclamos en el pasado, sino que tomamos aquello que nos interese para el presente, y que nos funcionó en el pasado. Por ejemplo, si en este momento, lo que necesitamos es arrojo y valentía, ¿qué tal si pensamos en una vez en que tuvimos arrojo y valentía en el pasado? ¿Qué hicimos? ¿Cómo lo hicimos? ¿Nos puede funcionar esa actitud para este momento? ¡Genial! No nos hemos ido al pasado para instalarnos allí, sino que hemos ido a recuperar aquello que nos funcionó antes.
En otras ocasiones, nos instalamos en la añoranza del pasado, diciendo cosas como "nunca volveré a estar tan feliz como cuando..." Y yo digo ¿nunca, nunca? ¿Qué fue lo que hiciste en ese momento que tan bien te hacía sentir? ¿Podrías sentirlo en otra situación? Podemos pensar en la añoranza de aquellos que ya no están, es claro que no pueden volver, pero ¿qué queremos hacer nosotros con esa situación? Puedo quedarme instalada en la tristeza de haber perdido a ese persona tan especial, o puedo pasar el duelo, que es necesario y cura, y después de ese momento, asumir la pérdida y honrarle con mis recuerdos, pero no desde el plano de la necesidad, sino desde el cariño.
Cuando vivimos el presente como el mejor momento posible, proyectando hacia el futuro que deseamos, es más probable que consigamos una sensación de plenitud.
Hay varias técnicas que facilitan vivir el aquí y el ahora tales como la meditación, el mindfulness y varias teorías relacionadas con la física cuántica.
Algunos de los ejercicios que podemos realizar para vivir el presente:
Respirar profundo durante unos minutos cada día, tomando el aire por la nariz y soltándolo lentamente por la boca.
Realizar nuestro aseo diario conscientemente, es decir, en la ducha, sentir como el agua caliente nos moja la cabeza, los hombros, la espalda, los brazos y sentir ese calor, sin pensar en otra cosa, notar el jabón, etc. Al secarnos, sentir como la toalla toca cada parte de nuestro cuerpo, echarnos crema sintiendo como hidratamos nuestra piel, etc.
Este ejercicio es un poco más dificultoso, sin embargo, lo pongo completo y se puede ir haciendo poco a poco, comenzar por 3-2-1-2-3 hasta llegar a completarlo. Para ello, nos colocamos en una posición cómoda y comenzamos a respirar profundo, en cada respiración decimos un número y la expiración el siguiente.
La secuencia es:
5-4-3-2-1-2-3-4-5-6
5-4-3-2-1-2-3-4-5-6-7
6-5-4-3-2-1-2-3-4-5-6-7-8
7-6-5-4-3-2-1-2-3-4-5-6-7-8-9
8-7-6-5-4-3-2-1-2-3-4-5-6-7-8-9-10
9-8-7-6-5

En definitiva, si disfrutamos del proceso, estaremos mucho más satisfechos y plenos que si sólo pensamos en llegar a la meta para "ser felices"
Deseo un 2014 en el que disfrutar de cada instante, por fugaz que sea.